CERTIFICADOS, TESTIMONIOS Y LEGITIMACIONES.
Mediante el testimonio el notario hace una reproducción o fotocopia auténtica de un documento original que le es exhibido. Esto es frecuente en empresas que participan en concursos públicos para la adjudicación de contratos o servicios públicos.
Finalmente, mediante la legitimación de firmas, que puede hacerse por conocimiento o por identidad de esa firma con otras que figuren en el protocolo, el notario acredita el hecho de que una firma es de determinada persona.
No pueden legitimarse firmas en contratos sujetos a la obligación de pagar impuestos, ni aquellos como donación de inmuebles o poderes para los que la Ley española requiere formalizarse en escritura pública, salvo que el documento no notarial cuyas firmas legitime el notario vaya a surtir efectos solamente fuera de España, en cuyo caso hay que hacer un acta notarial.



